jueves, 12 de julio de 2012

La Personalidad

Definición




LA PERSONALDIAD ES EL MATERIAL BIOLÓGICO HEREDITARIO A DIFERENCIA DEL CARÁCTER QUE ES LA ADHERENCIA QUE LE BRINDA LA SOCIEDAD


La personalidad sana

La personalidad psicológicamente sana y equilibrada tiene las siguientes características:
  • Es flexible. Se trata de personas que saben reaccionar ante las situaciones y ante los demás de diversas formas. Es decir, poseen un repertorio amplio de conductas y utilizan una u otra para adaptarse a las exigencias de la vida, en vez de comportarse de un modo rígido e inflexible.
  • Lleva una vida más variada, realizando diversas actividades, en vez de centrar su vida alrededor de un mismo tema.
  • Es capaz de tolerar las situaciones de presión y enfrentarse a ellas y no se viene abajo ante las dificultades y contratiempos.
  • Su forma de verse a sí misma, al mundo y a los demás se ajusta bastante a la realidad.

Nuestro concepto de nosotros mismos

Un aspecto muy importante de nuestra personalidad es la forma en que nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Dos personas diferentes pueden interpretar la realidad de forma distinta. Al observar un bosque a lo lejos ambas coincidirán en que allí hay árboles y montañas, pero mientras una de ellas puede ver un lugar lleno de peligro, la otra puede estar viendo un paraíso en el que le gustaría perderse durante varios días.

Las personas reaccionan al mundo de acuerdo a su modo de percibirlo. La personalidad determina ese modo de ver el mundo y de vernos a nosotros mismos, pero, al mismo tiempo, la manera de vernos a nosotros mismos influye en nuestra personalidad. Por ejemplo, si varias personas le dicen a un niño que es muy inteligente, es muy probable que piense de sí mismo que lo es, mientras que si le dicen lo contrario llegará a considerarse una persona poco inteligente. Esto es debido a que es difícil comprobar si somos o no inteligentes (mientras que es bastante fácil comprobar, por ejemplo, la fuerza física). Por este motivo, muchas veces recurrimos a los demás para definirnos, basándonos en la opinión que otros tienen de nosotros. En otras ocasiones nos describimos tomando a los demás como punto de referencia. Si alguien nos dice "soy un dormilón", lo que nos está diciendo es que duerme más horas que la mayoría de las personas.
Psicopatología y trastornos de personalidad

Como hemos visto, las personas que se resisten a ajustar su autoconcepto a la realidad tienen mayor probabilidades de padecer algún tipo de psicopatología. Una forma de ser demasiado rígida e inflexible está menos dispuesta a hacer dichos ajustes. De este modo, vemos cómo la personalidad ejerce una gran influencia en la existencia de problemas emocionales. De hecho, la mayoría de las personas con trastornos psicológicos tienen dificultades cuyo origen está, al menos en parte, en ciertas características de su personalidad. La forma que tenemos de vernos a nosotros mismos, al mundo y a los demás puede estar produciéndonos problemas y sufrimiento.

Las personas deprimidas, por ejemplo, se ven como individuos sin valor a los que nadie quiere; interpretan comportamientos neutros como rechazo, desprecio, etc. Suelen dar gran énfasis a los acontecimientos negativos y casi excluyen los positivos.

 Los trastornos de personalidad son exageraciones de formas de ser normales. La persona altruista, por ejemplo, puede convertirse en mártir y derrotista si su entrega a los demás se hace demasiado exagerada. Las personas muy seguras de sí mismas, con gran confianza y autoestima alta pueden acabar siendo unos narcisistas si estos rasgos se exageran hasta desvincularse de la realidad. La persona vigilante y suspicaz a quien no se le escapa detalle alguno y a quien nadie logra engañar, puede transformarse en un paranoico, etc.

Psicoterapia y desarrollo personal

El desarrollo personal consiste en potenciar nuestras propias aptitudes de acuerdo con nuestra forma de ser; aprender a utilizar esas cualidades de forma constructiva y equilibrar los distintos aspectos de uno mismo de forma que trabajen al unísono y no de manera contradictoria.

Un aspecto importante de la psicoterapia consiste en ayudar a las personas a conocer el concepto que tienen de sí mismas, observar objetivamente la realidad y ajustar ambas cosas de manera que no se den incongruencias. La terapia produciría un cambio en el autoconcepto que diese lugar a un cambio en el comportamiento. Es decir, consiste en cambiar las representaciones inexactas del autoconcepto y de la realidad, sustituyéndolas por otras más apropiadas y realistas. Esto se logra mediante la Terapia Raciona Emotiva, la cual puede utilizarse tanto para el desarrollo personal como para tratar la psicopatología o para hacer ambas cosas al mismo tiempo.

TIPOS DE PERSONALIDAD
ANTISOCIAL
 
Más allá del mal. La principal característica de este tipo de conducta es, ante todo, la violación de las normas, primero en el hogar y en la escuela, para posteriormente reflejarse en otras áreas de la convivencia social. Uno de los rasgos típicos de estas personas es actuar por las apetencias en el momento presente sin tener en cuenta las consecuencias, la ausencia de conciencia y de sentido de la responsabilidad, además de pobreza sentimental.
En su desarrollo influyen factores ambientales y genéticos, así como privación afectiva.
Causas, incidencia y factores de riesgo: La causa de este trastorno es desconocida, pero algunos factores genéticos o biológicos pueden jugar un papel importante. La incidencia de la personalidad antisocial es más alta en las personas que tienen un padre biológico antisocial. Aunque el diagnóstico se limita a personas mayores de 18 años, siempre existen antecedentes de comportamiento antisocial antes de la edad de 15 años, como mentiras repetitivas, vagancia, delincuencia y abuso de drogas.
En la edad adulta, se presentan rasgos de conducta ilícita como irresponsabilidad en el trabajo y en la familia, conducta personal temeraria, promiscuidad, imposibilidad de sostener relaciones duraderas, conducta agresiva y ausencia de ansiedad o emoción en situaciones que lo justifiquen. Además, estas personas desarrollan y utilizan hábilmente el encanto y el talento superficiales para sus propios fines. Este trastorno tiende a presentarse con más frecuencia en los hombres y en personas cuyo modelo predominante tenía características antisociales.
Tratamiento: El tratamiento efectivo del comportamiento y la personalidad antisocial es limitado, pero es de gran ayuda participar en una psicoterapia de grupo. Si la persona logra desarrollar un sentido de confianza, la psicoterapia individual o la terapia cognoscitiva del comportamiento pueden ser benéficas.
Expectativas (pronóstico): El resultado es generalmente deficiente.
Complicaciones:
  • encarcelamiento frecuente por comportamiento ilícito
  • alcoholismo
  • abuso de drogas
Situaciones que requieren asistencia médica: Se debe buscar asistencia médica o de un profesional en salud mental, si la persona presenta síntomas del trastorno de personalidad antisocial, o si el niño presenta comportamientos que indican el riesgo de desarrollar este trastorno.
DEPENDIENTE
 
!Quiéreme mucho!. El problema de las personas que sufren este tipo de trastorno de la personalidad, es que necesitan continuamente la aprobación de los demás para llevar a cabo cualquiera de sus proyectos. Tienen una necesidad excesiva de que se ocupen de ellos, lo que suele generar un comportamiento de sumisión y adhesión porque temen separarse demasiado del ambiente en que se encuentran protegidos. Son inseguros y aceptan depender de los demás y que éstos (cónyuge, familia, amigos, etc.), tomen todas las decisiones importantes, en suma, que les manejen la vida. Esta dependencia hace que no se atrevan a mostrar opiniones contrarias ante los demás, por miedo a que eso suponga un problema.
Causas, incidencia y factores de riesgo: La causa de este trastorno es desconocida. No parece haber factores biológicos. El trastorno suele aparecer al principio o a mediados de la edad adulta. Las personas que sufren de este trastorno no confían en su propia capacidad para tomar decisiones y creen que las ideas de los demás son mejores. Pueden sentirse desoladas por la separación o la pérdida de un ser querido y pueden estar dispuestos a cualquier cosa, incluso sufrir abusos, con tal de mantener la relación.
Tratamiento: No hay un tratamiento específico para este trastorno. La psicoterapia puede ayudar a las personas a que gradualmente tomen decisiones que afectan sus propias vidas.
Expectativas (pronóstico): Las mejorías suelen verse sólo con terapias o tratamientos a largo plazo.
Compliciones:
  • puede sufrir de depresión
  • puede haber abuso de alcohol o drogas
Situaciones que requieren asistencia médica: Se debe consultar a un médico si la persona cree tener síntomas de un trastorno de personalidad dependiente. Se debe buscar asistencia médica si la persona no puede tomar decisiones por sí misma, si decide permanecer en una relación abusiva por su miedo a estar sola o si hay consumo de drogas o de alcohol para evitar las responsabilidades y la toma de decisiones.
ESQUIZOIDE
 
Solitarios empedernidos. Contemplar un autorretrato de Van Gogh es una buena forma de contemplar el rostro de una personalidad típicamente esquizoide. Este tipo de personas poseen un carácter frío y distante sentimentalmente. Cuentan con pocas amistades, generalmente, familiares muy cercanos. Algunos tienen una sensación de "fuerza interna", de clarividencia, que los lleva a actuar como mediums, adivinos o futurólogos. Asimismo, se decantan por actividades o trabajos que no impliquen el contacto con otras personas.
Causas, incidencia y factores de riesgo: Las personas con trastornos de personalidad tipo esquizoide no sufren de esquizofrenia y están conscientes de la realidad, pero no son capaces de relacionarse con otras personas y tienden a recluirse, pueden no casarse o vivir con sus padres (aún siendo adultos). El trastorno por lo general se inicia a principios de la edad adulta.
Tratamiento: Las personas con este trastorno rara vez buscan tratamiento, el cuál es difícil dada la resistencia a cualquier tipo de relación con un profesional de la salud.
Expectativas (pronóstico): Las personas con este trastorno tienden a ser capaces de funcionar en su vida diaria, pero no desarrollan relaciones significativas con los demás.
Complicaciones: La ausencia de interacción social es la más importante.
Situaciones que requieren asistencia médica: Debe acudirse al médico si se requiere ser referido a un profesional de la salud mental.
Bibliografía Enlaces:
http://www.portalcantabria.es/Psicologia/37.php
http://www.cepvi.com/personalidad2.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario